Mi abuela dijo que cuando ella se fuera yo la cantara. Dejo a Juarroz como un abrazo que me sale mejor en palabras ajenas: Callar puede ser una música, una melodía diferente, que se borda con hilos de ausencia sobre el revés de un extraño tejido.
La imaginación es la verdadera historia del mundo. La luz presiona hacia abajo. La vida se derrama de pronto por un hilo suelto.
Callar puede ser una música o también el vacío ya que hablar es taparlo.
Espero que aquellos que entren en esta habitación cibernética, que no busca la razón sino la lucidez, me ayuden a seguir en este camino que se me antoja lúdico y literario. Ah!, y antes de salir no olvides darle de comer a mis peces...
La pecera de las ideas
Datos personales
Cecilia Eudave
Colecciono Bestiarios, me encantan los peces (de preferencia pintados en la pared), no me tomo muy en serio aunque me insisten, no me gustan los camarones ni los refrescos, pero adoro los robots y las naves espaciales, aunque nunca he visto a un extraterestre (ni quiero). Mi oficio es leer y a veces escribo, no tanto como quisiera pues me tiene presa el laberinto discursivo del que vivo...
4 comentarios:
asi será
Qué increíble pensamiento!!!
se abre una puerta, otra...
te abrazo
Mi abuela dijo que cuando ella se fuera yo la cantara. Dejo a Juarroz como un abrazo que me sale mejor en palabras ajenas:
Callar puede ser una música,
una melodía diferente,
que se borda con hilos de ausencia
sobre el revés de un extraño tejido.
La imaginación es la verdadera historia del mundo.
La luz presiona hacia abajo.
La vida se derrama de pronto por un hilo suelto.
Callar puede ser una música
o también el vacío
ya que hablar es taparlo.
O callar puede ser tal vez
la música del vacío.
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